Cómo empezar a hacer ejercicio

Hacer ejercicio es una de las actividades más importantes y beneficiosas para nuestro cuerpo.  Yo creo que todos hemos escuchado o experimentado esto.  Es un hábito que se puede adaptar a cualquier tipo de rutina, necesidad o gusto. 


Hacer ejercicio incluso está de moda, pero ¿cómo empezar? Y más importante, ¿cómo mantenerte motivado a hacer ejercicio?


Primero que nada, yo creo que aceptar la realidad es el primer paso.  Todos queremos vernos y sentirnos bien, y es una de la razón más común por la cual empezamos a hacer ejercicio.  El querer vernos bien nos inspira a empezar a hacer ejercicio, pero es algo que debemos de hacer por amor propio.  


Lo padre de hacerlo por amor propio es que nos empezamos a sentir bien por fuera, pero también por dentro, casi instantáneamente.


Al hacer ejercicio, nos damos cuenta como tenemos más energía y más fuerza, más llenos de vida, y claro vemos resultados físicos.  


Hacer ejercicio nos ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo.  Empezamos a producir endorfinas que nos ayudan a sentirnos más felices y con más ganas de seguir ejercitándonos.


El problema es cuando por motivos externos, como trabajo,  estrés, demasiados planes, o cansancio, dejamos el ejercicio como parte secundaria de nuestros hábitos.  Lo dejamos para cuando tengamos tiempo o ganas.  


La realidad de las cosas es que no siempre vamos a tener ganas de hacer ejercicio.  Aquí es cuando debemos de practicar la constancia y la fuerza de voluntad.  


Con estos consejos, vas a mantenerte motivado para hacer ejercicio, y te vas a sentir super bien. 

¡No te rindas! 

Dejar de hacer ejercicio es mucho más fácil que seguir haciéndolo, pero esto trae sus consecuencias.  Cuando dejamos de hacer ejercicio notamos como nuestro cuerpo empieza a sentirse más ansioso, con más ganas de comer y hasta un poco tristes. 


Esto se debe a que el ejercicio produce endorfinas que nos ayudar a combatir esos sentimientos.  También puede ser una combinación de sentirnos mal con nosotros mismos por no hacer ejercicio, y que no hemos producido esas endorfinas que nuestro cuerpo ama y nos hacen sentir bien.

¡Busca la actividad que A TI más te guste!

Hay que encontrar un amor al ejercicio y a todos los beneficios que te trae.  


Lo divertido de esto es que no tiene que ser una o dos horas en un gimnasio. Cabe aclarar que a mí me encanta el gimnasio, pero es rara la vez que entreno más de 45 minutos.  


También me gusta hacer ejercicio de otras maneras. Existen muchísimas opciones de actividades físicas y todas producen endorfinas, y todos los beneficios que ya mencione. 


Para mí, el ejercicio siempre ha estado presente en mi vida.  De chiquita practiqué deportes como atletismo, basquetbol y fútbol.  Cuando me mude a Estados Unidos, jugar fútbol no era tan fácil, ya que necesitas un equipo y era limitante cuando quería hacer ejercicio.  


Así empecé a correr.  Me di cuenta de que es  un deporte que se puede practicar donde sea,  el tiempo que puedas y a tu ritmo.  Mi recomendación, si nunca lo has hecho, es que empieces lento y con cuidado.  


Existen muchas aplicaciones para ir viendo tu proceso como Nike+ Run Club y Strava.


Existen muchas más actividades que te pueden ayudar a lograr tus objetivos.  Hay clases de todo tipo, en línea y presenciales. Especialmente hoy en día hay de todo, para todos.  


Muchos entrenadores y maestros se han adaptado a impartir sus clases en línea, lo que nos permite hacerlo desde la comodidad del hogar.  


Busca lo que a ti más te llame la atención, lo que más te apasione.  Puede ser alguna actividad fuera como correr, sprints, brincar la cuerda, deportes y clases.  El chiste es saber que tu cuerpo está activo y estás logrando tu objetivo. 

Motiva a alguien más  

A muchos nos gusta hacer deporte con otras personas, y es muy válido. Es muy eficiente para mantenerte motivado y te ayuda a tener una responsabilidad con alguien.  Yo he utilizado este método muchas veces.  


Me ayuda cuando no quiero ir al gimnasio o hacer ejercicio, pero si ya quede con mi amiga, tengo que ir.  


Otro consejo que a mí me ha servido para mantenerme motivada, es motivar a alguien más.  Ayudar a alguien más a empezar este proceso.  Cuando enseñamos, aprendemos. 


Encuentra tu inspiración, encuentra qué te motiva.  Si sientes que nada te motiva, haz una lista de cosas que amas de ti, que amas de tu cuerpo, y hazlas por ti, por tu cuerpo y por tu salud.  


Hacer el ejercicio parte de tu vida y convertirlo en un hábito, es un proceso. Puede ser frustrante, pero también muy divertido. Observas cómo mejora tu forma, fuerza, y tu estado de ánimo. 


No importa qué actividad elijas, con la práctica siempre mejoramos. 

Nutre tu cuerpo activo

Hablando de nuevo sobre vernos bien con ayuda del ejercicio es, importante mencionar que para vernos y sentirnos bien, es indispensable comer bien.  


Hacer ejercicio diario no le funciona a tu cuerpo si no te alimentas sanamente. Comer bien no es solo comer lechuga y manzana todos los días.  


Comer bien, para mí, es un balance de 80% productos naturales, de la tierra, y llenos de nutrientes - como los superalimentos, y 20% de gustitos que te hagan feliz.  


Sí diariamente puedes comer 100% alimentos naturales, es mucho mejor, pero siendo humanos, tener un balance de 80-20 funciona perfecto.  Especialmente si haces ejercicio.


La verdad es que hacer ejercicio también nos inspira comer mejor.  Al hacer esfuerzo con actividad física, te dan ganas de premiar a tu cuerpo con algo saludable, con algo que lo nutra.  Por lo menos es como yo lo siento.  


Y no solo después de hacer ejercicio, también antes de hacer ejercicio debemos analizar que comemos, para tener el mejor rendimiento. Mi snack favorito antes de hacer ejercicio son las semillas de cacao.  Por su sabor amargo y su esencia a chocolate, me dan ganas de irme brincando a hacer ejercicio. 


El cacao es un estimulante,  por lo tanto te ayuda a tener la mente más clara cuando estás haciendo ejercicio. 


También utilizo las semillas de cacao en el desayuno, con mi licuado o como acompañante de mi pan tostado.  Así me aseguró que tengo los nutrientes que necesito para el resto del día, y cuando hago ejercicio, no me va a faltar la energía que necesito para tener mejor rendimiento.  


Comer santamente, y utilizar superalimentos a tu dieta, te ayuda a darle un empujón a tu cuerpo, que muchas veces necesitamos para motivarnos y conectarnos. 

Conecta con tu cuerpo

El hacer ejercicio te conecta con tu cuerpo.  Yo recomiendo hacer ejercicio siendo lo más presentes que podamos.  


Haz ejercicio dándote cuenta de tu cuerpo. Observa que te gusta, que no te gusta,  que movimiento haces mejor, y cual se te dificulta más.


Obsérvate, y observa esos movimientos. Con el paso del tiempo, ¿van mejorando? ¿qué sientes? 


Hacer ejercicio es un buen momento para conectar con tu cuerpo,  para entender lo que puedes hacer y para agradecer a tu cuerpo por poder hacerlo. 


Lo más importante cuando empiezas a hacer ejercicio es entender que como todo, es un proceso, y si eres constante, paciente y disfrutas lo que haces, vas a lograr los resultados que quieres.  


Inténtalo, busca la actividad que más te guste y continúa haciéndola.  

5 comments

anahhlglcy

Muchas gracias. ?Como puedo iniciar sesion?

Dalia Mexía

Me encanto!!
Información precisa y real.
Dicen que cuando menos tienes ganas de hacer ejercicio, vale el doble 💪🏻.

Gracias por la info!

Rocío Díaz

Excelente información que puede cambiar vidas!! Gracias por compartirlo, me encanto💚🤩✨

Jessica Trapero

Buenísima info! Me encanto la ideología sobre el 80-20%.. no Hay cómo alimentar a tu cuerpo sanamente sin embargo tener ese “campito” del 20% para darte tus gustos suena muy padre pero sobre todo, REAL.

Vivan las endorfinas !!!

Mayra
El ejercicio me pone muy feliz 💜

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